La misión que llevan a cabo en la Antártida ingenieros de La Salle como Joan Maurici, autor de este blog, se centra en mejorar las comunicaciones entre el continente helado y el resto del mundo.
La comunicación por satélite, la más popular hoy en día, no es 100% viable en todo el globo. La órbita de los satélites de comunicaciones recorre el ecuador, es decir, la línea imaginaria que divide la Tierra en dos hemisferios, norte y sur. Desde los polos, que son los lugares más alejados de esta órbita, no siempre es posible recibir la señal de los satélites.
La alternativa pasa por aprovechar las señales ionosféricas, un método de transmisión de datos algo lento, pero fiable y eficaz. Gracias a la comunicación vía ionosfera, confines tan alejados como la Antártida ya no permanecen aislados del resto del mundo.
Nos lo explica con más detalle Joan Lluís Pijoan en este fragmento de un reportaje emitido por La2 de TVE.
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