Visita a Cadaqués

El pasado 27 de Octubre, los alumnos de las asignaturas “El edificio y el lugar” y “Análisis del proyecto arquitectónico forma y tectónica” junto con miembros Grupo de Investigación IAM (Investigación de Arquitectura Mediterránea) visitamos Cadaqués.

Cadaqués es un pueblo pesquero de la comarca catalana del Ampurdán y también el pueblo más oriental de la península ibérica. Su principal característica climática es el intenso viento del norte que se llama tramontana y que puede llegar a alcanzar velocidades de hasta 150 km/h. Precisamente la tramontana fue la protagonista de nuestra visita y la que nos hizo reflexionar en los elementos arquitectónicos que responden a ella.

Visitamos viviendas de tres arquitectos catalanes de diferentes generaciones; la casa Zariquiey del Arq. Barba Corsini (1957), la casa Romeu de Federico Correa (1961) y la vivienda de Toni Gironés (2012). Ya sea en el casco histórico o en sus alrededores  en todas estas viviendas  existe una escrupulosa lectura del lugar.

Los tres arquitectos para protegerse de la tramontana utilizan el recurso de dar la espalda al viento colocando los muros ciegos en la orientación norte y dejando las aberturas en la orientación contraria. A pesar de emplear el mismo recurso las soluciones son completamente distinas. En el caso de la Casa Zariquey, Barba Corsini utiliza dos muros curvos que no alcanzan la cubierta por lo que la visión del conjunto es muy permeable. En contraposición; los muros opacos de Correa con comedidas aberturas hexagonales dan a la vivienda un aspecto más rotundo y compacto.

En último lugar, la vivienda de Toni Gironés también da la espalda al viento del norte y como Correa abre unas aberturas muy controladas para generar la ventilación cruzada al abrir los grandes ventanales que quedan orientados hacia el sur. En este caso, la adecuación al lugar es más evidente que quizá en los casos anteriores por la manera que tiene el edificio de apoyarse en el terreno. En los dos primeros casos, las viviendas se asientan en un plano horizontal mientras que en el último ejemplo recursos como el desarrollo del programa en varias plantas, la creación de “rincones” exteriores controlados desde la propia arquitectura o el aprovechamiento de la inercia térmica de la roca incrementan la sensación de la protección a la vez que se enriquecen las visuales del exterior desde el interior de la vivienda.

Toni Gironés el pasado día 6 de Noviembre en una charla de la escuela llamada “Vivir en un antiguo olivar de Cadaqués. Habitar una casa en la playa” nos habló sobre su experiencia personal en Cadaqués desde sus viajes en barca con su padre durante la infancia hasta su desarrollo de tesis doctoral sobre los bancales de piedra seca. Precisamente, la estructura de la vivienda descrita anteriormente de Toni Gironés, nace de los bancales originarios situados cada 4 o 5 metros en el terreno.

La exposición sobre su trayectoria en Cadaqués finalizó diciéndonos que como arquitectos teníamos la obligación de “escuchar el lugar al proyectar” para poder así conseguir edificios adecuados al lugar.

Federico Correa y su obra en Cadaqués.

El día 16 de Octubre, Federico Correa (Doctor Honoris Causa de la Universidad Ramon Llull) dio una pequeña charla en el  Máster Proyecto Integrado de Arquitectura. Habló de sus obras en Cadaqués, sus experiencias, sus influencias,   y reflexiones en torno a la arquitectura popular Mediterránea.

Su trayectoria profesional estuvo marcada por dos grandes  influencias: la colaboración con el arquitecto José Antonio Coderch y el trabajo de cuatro arquitectos italianos.

De la colaboración en el despacho de Coderch hereda y aprende su profundo respeto por el lugar, y la búsqueda de la esencia de la  arquitectura popular. Su segunda y definitiva influencia fueron los arquitectos italianos Ignazio Gardella, Franco Albini, Ernesto Nathan Rogers y Carlo Alberto Scarpa. De ellos aprende el aspecto ideológico detrás de la forma, y reafirma su posición de ferviente seguidor de la arquitectura racional y a la vez gran enemigo de la que llama la  “falsa modernidad”.  Fueron horas de estudio y reflexión en torno a estos temas antes  iniciar sus obras en Cadaqués. Obras que iniciaría junto a su gran amigo y socio Alfonso Milà; esta relación había iniciado desde la infancia y había continuado en   la universidad. Nunca hubo un plan de trabajar juntos pero los unía la amistad,  afinidad de  pensamiento, ideologías e ideas  y fue la base para trabajar en conjunto. Federico  Correa comentó “el destino los hizo amigos y luego la arquitectura los volvió socios”.

El arquitecto Federico Correa explico los proyectos Casa Vilavecchia, Casa Julia y Casa Rumeu, Casa Correa y Casa Segi, de los cuales se pueden extraer los siguientes principios con los que trabajaron:

 Vanos: vanos muy ligeros de poca área que permitieran el ingreso de la luz sin incrementar los costos que un vano de gran área suponen.

 Color: “El blanco en las paredes es más económico que mantener la piedra con tres pasadas basta”  Determina para todas sus obras un acabado económico y de fácil manipulación por parte de los dueños de las obras como lo es la cal, esto supone un color blanco que expresaría la artificialidad de la obra en contraste con el paisaje

Programa: mantiene a todo momento la relación acceso cocina-cocina comedor, como era típico en ese lugar, de tal manera que el estar gozara del paisaje mediterráneo.

Composición de la fachada: dispone los vanos como de forma discontinua con el desarrollo de la función interior  no por medio de un lenguaje basado en la estructura o repetición tan típico de  la falsa modernidad.

Relación con el entorno: utilizando materiales del sitio, técnicas constructivas y formas irregulares como  el  paralelepípedo regular de la casa Juliá a lo que le  llamó “conjugar la obra con el paisaje”.

Relación interior exterior: propone espacios buscando que se pierda el límite entre el interior y exterior a través de continuidades en las texturas de  piso y vistas.

Al final de la conferencia el arquitecto Federico Correa explicó que era obligación del arquitecto “leer” “cultivarse” y sobre todo “pensar”.