Proyecto e-yachay 2018

Cerrando el repaso a todos los proyectos desarrollados este 2018, Mari Romero nos hace un balance del proyecto e-yachay 2018.

El Proyecto e-yachay se ha realizado por cuarto año consecutivo en el Valle Sagrado de los Incas. Resumiendo brevemente, este pretende introducir las nuevas tecnologías en las escuelas de las comunidades campesinas alto andinas con el objetivo de mejorar su motivación para el aprendizaje y conseguir una sociabilización inclusiva. Durante la primera semana del Proyecto Urubamba, el proyecto se ha ejecutado en dos comunidades, Pampallacta y Huilloc.

Además de la formación y realización de las actividades del proyecto e-yachay, los dos primeros días también pudimos realizar talleres de robótica educativa. Gracias a la dimensión del equipo, nos pudimos dividir en dos y trabajar en paralelo en ambas comunidades, Guim Villa y Alba Llauró en Huilloc y Laia Seijas, Pablo Mongay y Mari Romero en Pampallacta. Todo esto fue posible gracias a Xavi Canaleta, que se encargaba de la logística y operaciones del Proyecto Urubamba al completo.

blog1-rEste año pudimos realizar la formación al profesorado de la escuela de Huilloc dado que el año pasado no pudimos a causa del paro de docentes de primaria y secundaria. Todo el profesorado estuvo muy receptivo y con ganas de realizar las actividades propuestas durante el curso, además de proponer nuevas ideas como la creación de un periódico dónde los alumnos fuesen los periodistas y creasen sus propias noticias y reportajes o el hacer un trabajo fotográfico de los alumnos año tras año, para que cuando acaben sus estudios, puedan tener una recopilación de recuerdos de su paso por la escuela.

El encargado de las actividades del proyecto e-yachay en la comunidad de Pampallacta fue Emiliano Labrador con la ayuda de Alba Llauró, quienes además de formar a los profesores y profesoras del centro educativo, realizaron algunas actividades con el alumnado.

blog2-rDurante el resto de curso 2018, allá el curso escolar empieza en marzo y acaba en diciembre, la profesora Maryuri Maguiña y el Hno. Jose Luís Vadillo, son los encargados del proyecto y visitarán ambas comunidades, recopilando material y dando soporte a los docentes en caso de que sea necesario.

De cara al curso que viene, esperamos poder seguir proveyendo nuevas computadoras y cámaras fotográficas a ambas escuelas, siempre y cuando el proyecto haya tenido continuidad durante el curso y se utilice el material correctamente. También queremos seguir con la formación al profesorado en el ámbito tecnológico, siempre y cuando sea necesario, así como darles herramientas para el desarrollo de nuevas actividades como las propuestas este año por los docentes de Huilloc.

Proyecto Kurku Kallpanchay

El profesor Josep Solà nos hace balance del proyecto con sus sensaciones vividas.

La Educación Física debutaba este verano en el Proyecto Urubamba con el nombre quechua de Kuru Kallpanchay. Los docentes responsables sentíamos una mezcla de ilusión y responsabilidad mientras la camioneta nos acercaba a la comunidad de Huilloc atravesando frondosas montañas. Pese a tener claras las líneas maestras de nuestra actuación, la incertidumbre del choque cultural o la adaptación de las actividades previstas a las posibilidades reales del material de clase nos inquietaban. Fijando la vista en una cumbre nevada, repasábamos mentalmente la secuencia de nuestra intervención pedagógica. Debíamos responder a la confianza de la primera presencia de la Educación Física en el proyecto con  una práctica de calidad. Los ejes de actuación esenciales se concretaban en las siguientes ideas:

  1. Respeto máximo por el entorno natural, evitando una colonización de material desconectado del contexto cultural. Sin haber estado nunca en las comunidades andinas, imaginando los espacios de trabajo por referencias y fotos, deseábamos ofrecer actividades totalmente conectadas con la naturaleza andina, respetando los modestos espacios escolares. El material que debíamos facilitar tenía que estar en consonancia con la idea de respeto, sin instaurar una invasión de material sofisticado que pudiera resultar pretencioso y sin ningún sentido de uso futuro, cuando los profesores ya no estuviéramos con ellos.
  2. El objetivo de las actividades no tan sólo era mejorar los aspectos condicionales y de salud, en alumnos adaptados a la altura y a correr por desniveles sin dificultad, sino también aspectos coordinativos que incidieran en la motricidad oculta a sus exigencias diarias, para enriquecer su bagaje motor. Además, las tareas debían buscar el desarrollo cognitivo e intelectual de los alumnos, la correcta toma de decisiones, la comprensión rápida de conceptos y, modestamente, acercarnos a su idioma propio, el quechua, introduciendo palabras sencillas en la comunicación.
  3. Por último, las actividades se debían basar en una relación de confianza entre todos los participantes, enfatizando la empatía y comprensión de sus necesidades culturales y maneras de expresarse. La comunicación sería cercana, respetuosa y apropiada a la edad de los alumnos. Las actividades pretendían romper las barreras de género, jugar todos juntos, integrar a todos los alumnos independientemente de sus capacidades, de tal manera que ofrecieran una manera de participación democrática y solidaria.

blog2-rHuilloc se nos presentó como una comunidad repleta de niñas y niños vestidos con sus llamativos trajes típicos de colores cálidos, naranjas y rojos. Por deformación profesional, primero de todo valoramos los espacios de clase, el patio interior de la escuela de primaria o la soleada extensión de terreno enfrente de los salones del grado de secundaria. De buena mañana, con la temperatura muy baja, nos dirigimos al calor de la zona deportiva de secundaria con un nutrido grupo de alumnos. Debutábamos. Las horas y los días en Huilloc nos hicieron crecer: a cada nueva clase, mejor organización, mejor adaptación docente y mejor fluidez en la elección de las actividades. Los alumnos siempre muy participativos y el profesor de educación física de la comunidad siempre a nuestro lado apoyándonos. Aunque advertimos una fuerte tendencia a la enseñanza nuclear del deporte, el segundo día conseguimos un sano equilibrio entre la inercia del trabajo propio y las nuevas propuestas de actividad. Huilloc nos asentó, nos dio seguridad. Los alumnos de Huilloc nos aportaron el conocimiento que nos faltaba para ser mejores docentes en el contexto de las comunidades. Jugando con ellos, nos enriquecieron.

Pampallacta prometía renovadas emociones. Los comentarios de nuestros compañeros más expertos nos alertaban de la crudeza del paisaje y del encanto educativo de la comunidad. Aunque no teníamos la certeza, estábamos mucho mejor preparados y ansiosos para empezar las clases. El largo recorrido hasta Pampallacta era como un hermoso atlas de montañas. Llegamos puntuales, la escuela todavía cerrada y del cielo caían copos de nieve. Recordando el documental Camino a la Escuela, los niños descendían por las montañas desde sus lejanas aldeas siempre con una sonrisa que iluminaba sus brillantes ojos oscuros. ¿De dónde venían? ¿Cuánto tiempo llevaban andando solos?

blog3-rLas clases fluyeron. Desde el primer día, las sesiones de primaria se esfumaban en el tiempo. Los alumnos andinos nos hacían disfrutar de la docencia, siempre atentos, siempre con ganas de aprender. No había grieta cultural, el entendimiento mutuo regía la relación. En los dos días en Pampallacta pudimos impartir clase en el patio de la escuela, centro neurálgico de la comunidad alrededor del cual se alineaban los salones de los diversos grados. Un perro jugaba con nosotros, algunas gallinas picoteaban confiadas. Mientras hacíamos clase, quizá molestábamos a los alumnos que se encontraban en las aulas cercanas. Remarcar también las clases realizadas en el espacio natural habilitado para secundaria. Era un espacio alejado de la comunidad, escondido por unas cuestas que desembocaban en una silenciosa extensión de terreno rodeado de montañas nevadas. El contraste con la educación física urbanizada o encajonada en pequeños espacios artificiales casi nos hería. Educación física en un paraíso natural y con la extrema modestia del material disponible.

blog5-rLos profesores siempre se mostraron muy atentos, ayudándonos con nuestras limitaciones idiomáticas con el quechua, aprovechando el intercambio para aprender recíprocamente en cualquier momento del día. Se nos acumulaban posibles nuevas actividades a realizar pero la sesión de clase imperceptiblemente se hacía muy corta. Pedagogía práctica en mayúsculas. Se notó también nuestra buena aclimatación a la altura, después de unos días moviéndonos con la exigencia de la altitud peruana, nuestro cuerpo respondía mejor a los esfuerzos físicos. Podíamos enlazar las clases porque estábamos mejor físicamente, porque supimos aprender del trabajo realizado en la primera comunidad y, sobretodo, por el comportamiento ejemplar de los niños y niñas de Pampallacta. Nunca hubo una queja, nunca hubo una desconexión; al contrario, siempre se mostraron muy predispuestos a practicar las diversas propuestas de actividad, entregándose con total implicación y demostrando ser muy listos en la resolución de los problemas motores. Unos alumnos que nos enamoraron y a los que les damos las gracias por su gran trabajo y respeto hacia nuestras intervenciones.

Humildemente queremos valorar la presencia de la Educación Física en el Proyecto Urubamba como un gran acierto. Esperamos que nuestra dedicación y entrega haya estado a la altura de la exigencia del proyecto. Deseamos haber dejado una primera semilla de buen trabajo que pueda renovarse en el futuro. Queremos agradecer de todo corazón a las personas que han hecho posible que pudiéramos vivir esta incomparable experiencia pedagógica, a la gente que confió en nosotros para aproximar una educación física de calidad a las comunidades de Huilloc y Pampallacta, que por siempre estarán ya en nuestro recuerdo.

Proyecto Ñawi

El Proyecto Ñawi, ya en su segundo año de ejecución dentro del Proyecto Urubamba, este año ha tenido un impacto mucho mayor que en su primera edición.

Hay muchos factores a los que atribuir el éxito del proyecto este año 2018. Quizá el primero que se debe citar es la implicación de muchas entidades, poblaciones y muchas personas en las campañas solidarias de recogida de gafas graduadas y gafas de sol. Sin ánimo de olvidarnos a nadie creo que debemos citarlas una por una (por orden alfabético puesto que importantes son todas): Bastos Medical, Catalunya Ràdio, Centre Visió i Audiologia, Consulado de España en París, Go Idiomes, Horcajo de los Montes, Hospital Delfos de Barcelona, hospital Sant Joan de Deu de Manresa, Hospital Virgen de Altagracia (Manzanares), Indea64, La Salle Girona, La Salle Manresa, Màcula Visió, Manresa, Òptica Roser, Òptica Soler, Saleles, Sant Joan de Vilatorrada, Televisió de Catalunya (TV3), Vedruna Manresa y Villarrubia de los Ojos. Gracias a todos ellos conseguimos recoger 3.759 gafas (710 de ellas eran gafas de sol).

Añay-Pallata-rEn segundo lugar, queremos destacar como determinante la clasificación y catalogación de esta gran cantidad de gafas. El trabajo voluntario del equipo de personas anónimas como Marta, Mar, Maria, Núria, Paula, Eva (por citar algunas) ha sido impresionante y sólo gracias a ellas se ha podido viajar no tan solo con un volumen de más de 2.000 gafas, sino que la catalogación de las mismas es indispensable para poder actuar.

Y la tercera clave ha sido los dos optométricos que formaban parte del equipo Urubamba 2018. Rafa Zaragoza, con la experiencia del pasado año, junto con Jordi Mouriño (qué gran fichaje se ha unido al equipo este año, tan profesionalmente como humanamente) han formado un tándem que ha trabajado sin descanso durante 5 días en jornadas maratonianas para poder atender al mayor número de personas posible.

Añay-Huilloc-rSólo de este modo se pueden llegar a realizar 418 revisiones optométricas, la gran mayoría en niñas y niños de infantil, primaria y secundaria. Se han atendido 3 comunidades educativas: Huilloc, Pallata y Urquillos. Se han repartido más de 500 gafas de sol para la protección tan necesaria en estas altitudes y además se han detectado problemas pudiendo dar 103 gafas graduadas a las personas que así lo necesitaban. Además, se han distribuido documentos informativos sobre higiene ocular y consejos de cómo poder cuidar la vista para que los docentes de estas comunidades hagan la difusión y concienciación en sus escuelas. La educación debe ser un elemento tan poderoso como las acciones realizadas.

No quiero olvidarme tampoco del resto del equipo de soporte a los dos optométricos. Sin ellos esta tarea no habría tenido el alcance que ha tenido. Gracias Lola, Carles, Emiliano, Pablo, Alba y Emiliano, por vuestra dedicación e incansable esfuerzo.

Proyecto Willachikuy

El proyecto NVIS, rebautizado como Proyecto Willachikuy (palabra en quechua que significa Comunicación), estuvo todo el año 2018 desarrollándose en Barcelona por un equipo liderado por el Profesor David Badia y en el cual estuvieron trabajando intensamente el profesor Joan Lluís Pijoan, Josep Maria Masó, Joaquim Porte y Marta Miret. Estos dos últimos, junto al profesor Badia, fueron los que finalmente formaron parte del equipo Urubamba 2018 que se desplazó al Valle Sagrado de los Incas. Recordemos que el proyecto tiene como objetivo intentar comunicar comunidades educativas alto andinas sin ningún tipo de cobertura ni conectividad con la población del Valle (Urubamba) para poder mantener un sistema estable de comunicaciones bidireccionales en casos de emergencias. Este año 2018 realizábamos el piloto para comprobar la viabilidad del sistema diseñado.

El proyecto ya en el territorio empezó con la instalación de una antena en la ubicación de Urubamba (en el Instituto La Salle concreatmente). Desde un inició la presencia de varios canales de AM transmitiendo en nuestra banda de frecuencias nos obligó a modificar la configuración de la antena para alejarnos de estas grandes interferencias. Una vez instalada, se configuraron las dos plataformas que estarían en las dos ubicaciones de Urubamba y Pampallacta. Ya comprobado el buen funcionamiento de las dos plataformas, se instaló el transceptor en la base de la antena de Urubamba transmitiendo automáticamente un señal cada 4 minutos para así, desde Pampallacta poder detectar el señal.

foto1-rInstalado ya todo el sistema en Urubamba, el equipo NVIS se desplazó a Pampallacta para montar el segundo nodo que permitiría cerrar el enlace NVIS y así la comunicación entre Urubamba y la comunidad de Pampallacta. Gracias a la instalación de este, pudimos ver que a causa de la fuertes interferencias que recibíamos en las dos ubicaciones, el sistema no era capaz de detectar correctamente el señal. Detectado el problema, se intentó diseñar un filtro digital para evitar estas interferencias pero al tratarse una interferencia tan cercana, con un simple filtro no fue suficiente, el rediseño de toda la estructura de recepción del señal es inevitable ya que los filtros ya presentes en estas no eran suficientes.

foto2-rAun así, y gracias al analizador de espectros se pudo ver el señal transmitido con un gran margen de señal respecto al ruido en el espectro (mucho mejor que el presente en otras ubicaciones donde el sistema esta funcionando correctamente, como entre Barcelona y Cambrils) desde Urubamba a Pampallacta demostrando así la viabilidad del sistema en esta ubicación.

Esperamos pues tener el presupuesto suficiente para el año 2019 para poder implementar con éxito este sistema y dejarlo funcionando. Para ello será necesario ponernos en contacto con los servicios de protección civil así como informar a las autorizades pertinentes para coordinar estos avances e informar de las ventajas que supondrá para la población altoandina actualmente incomunicada.

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Día 15: Abra de Málaga

Y con las sensaciones del trabajo bien hecho y las actuaciones de Urubamba 2018 finalizadas, el viernes 27 de julio nos dimos un dia de descanso para disfrutar del Valle Sagrado. Como cada año, y ya van seis, el Hno. Vadillo nos tenía preparada una excursión para cerrar el proyecto.

Ya difícil de superarse, cada año lo tiene más difícil puesto que cada vez conocemos más sitios. En sus míticas salidas hemos pasado por la cruz de Tantamarka, por las canteras de Cachiccata, por la catarata Poc Poc en la ruta Chichero a Urquillos, el Huchuy Qosqo en la ruta Chichero a Lamay o el Inti Punku con vistas al nevado Verónica.

Este año con el tiempo extraño en el Valle Sagrado la pasada semana (frío, lluvia y nieve en las alturas), el Hno. nos llevó al Abra de Málaga, a 4.330 metros de altitud.

No pudo venir todo el equipo. Jordi y Rafa habían partido unos días antes para reunirse con sus familias en Estados Unidos. Emiliano y David se quedaron cerrando tareas pendientes en La Salle Urubamba. Y Mari estaba malita por un inoportuno dolor de muelas. Pero el resto, la comunidad de los nueve, capitaneados por el Hno. José Luís al frente nos dirijimos hacia el Abra de Málaga.

Llegamos allí sobre las 10:00 de la mañana después de un viaje de casi 2 horas. Impresionante subida con las cimas de más de 5.000 metros a ambos lados del valle… Un día espléndido, sin nubes, pero a más de 4.000 metros el frío se hacia notar.

Después de admirar el paisaje y hacernos unas cuantas fotos de grupo para inmortalizar la ocasión, subimos un poquito por la ladera para tomar perspectivas de unas cimas espectaculares.

Pero, ya conocemos a Vadillo. La excursión no había hecho nada más que empezar, puesto que su idea era descender todo lo que habíamos subido y bajar desde los 4.429 metros donde nos encontrábamos hasta los 2.915 metros de Ollantaytambo.

La dificultad era baja, pero el recorrido fue largo: 21 km de distancia nos salieron al final. Pero el sendero que va descendiendo por el valle tiene una gran belleza y permite observar las montañas en todo su esplendor y magnitud.

Como siempre, inolvidable para todos estos momentos de charla durante la ruta, las risas y alegría del grupo y la belleza del entorno. Os dejamos con una imagen del que llaman aquí “hermanito”, de una de nuestras luces inspiradoras que con su trabajo constante y aunque quizá pasa desapercibido, es un puntal para nuestro Proyecto Urubamba y, creo que para toda la institución lasallista, un referente.