El lenguaje corporal en una entrevista de trabajo

Tener los brazos cruzados, no mantener contacto visual con el entrevistador o estar demasiado serio son tres comportamientos que denotan inseguridad, nerviosismo y poco interés. El lenguaje corporal también comunica y, para que una entrevista de trabajo sea un éxito, hay que saber controlarlo. En esta fase de la selección hay muchos aspectos a tener en cuenta, hoy nos centramos en cinco que son indispensables para tener una actitud óptima:
- Apariencia: el aspecto físico es lo primero en que se fija un entrevistador cuando ve al candidato. Es importante presentarse con vestimenta formal, pero con prendas con las que uno se sienta cómodo. De lo contrario, sufrirá toda la entrevista y el seleccionador lo notará.
- Contacto visual: mirar directamente a los ojos del entrevistador sin incomodarle muestra seguridad en uno mismo e interés por la conversación. Para reforzar estas sensaciones hay que mostrar un estado de ánimo empático y entusiasta.
- Sonreír: es esencial. Una sonrisa muestra simpatía. Hacerlo en varias ocasiones durante la entrevista de trabajo ayudará a crear complicidad entre el candidato y la persona de recursos humanos.
- Sentarse correctamente: sentarse con las piernas o los brazos cruzados es síntoma de inseguridad y protección. En cambio, mantener una postura enderezada, pero no erguida, muestra interés y saber estar.
- Ser expresivo: los gestos ayudan a aumentar la potencia de argumentos. Gesticular con las manos mientras se explica la experiencia laboral o se responde a una pregunta denota comodidad y confianza en lo que se está diciendo. Del mismo modo, asentir con la cabeza cuando el entrevistador está hablando señala interés por lo que está diciendo.
Cuidando estos detalles, el lenguaje corporal del candidato será óptimo para pasar con éxito la entrevista de trabajo. Os recordamos que en La Salle Alumni, los profesionales del Career Services pueden ayudaros para cualquier duda que tengáis a la hora de buscar trabajo.