Día 11: seguimos con los talleres de capacitación

Hoy segundo día de talleres, también en sesión doble.
Durante la mañana hemos puesto el broche a los talleres iniciados el día anterior, todos ellos con valoraciones excelentes y, sobre todo, con mucho aprendizaje en ambas direcciones.
Muchos de estos talleres, centrados en la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías, han permitido que estudiantes y docentes descubran nuevas herramientas y, al mismo tiempo, reflexionen sobre cómo utilizar la IA de forma responsable y ética, aprovechando todo su extraordinario potencial. Paralelamente, en los talleres de educación física, los participantes han disfrutado de sesiones muy dinámicas mientras descubrían nuevas maneras de relacionarse con el impresionante entorno que les rodea en el Valle Sagrado.

Cuántas veces hace falta que venga alguien de fuera para ayudarnos a redescubrir aquello que tenemos delante de los ojos y que dejamos de apreciar simplemente porque forma parte de nuestra rutina. Vivimos en un mundo lleno de maravillas, qué importante es no acostumbrarse a ellas y seguir contemplándolo con los ojos del niño que juega a la vez que canta a la vez que ríe.
Tras una comida "rápida", varios miembros del equipo han repetido con los talleres de la tarde sobre estadística, turismo y, cómo no, marketing digital (porque lo bueno, si cuádruple, cuatro veces bueno).

Las sesiones vespertinas han vuelto a ser un éxito, con mucho intercambio de conocimientos y un feedback sincero, cercano y muy agradecido por parte de los participantes. Pero, como bien sabemos quienes nos dedicamos a la docencia —y como han podido comprobar también nuestros estudiantes—, catorce horas de clase acumuladas son agotadoras y acaban dejando el cerebro hecho puré de papa con rocoto chactado.

Así que… ¿a descansar? Algunos sí, porque el cuerpo lo pide. Otros (Oleguer, Biel, Joan, Laia, Jordi y Gabriel) lo que necesitaban era estirar piernas y quemar calorías. Así que han decidido calzarse las botas, ajustarse los frontales y hacer una preciosa excursión nocturna hasta la Cruz de Tantanmarka, que domina y protege Urubamba desde las alturas y que ya hemos mencionado varias veces en este blog.

Dicen que una imagen vale más que mil palabras. Por eso, la crónica de hoy termina cediendo el protagonismo a las fotografías y al sonoro silencio de la noche en el Valle Sagrado. Os invitamos a contemplarlas, como nosotros, con ojos de niño.

