Aparentar popularidad en la red

Comprar seguidores para aumentar la popularidad en las redes sociales empieza a ser una práctica habitual. Marcas, empresas y profesionales, como médicos y abogados, contratan este servicio porque les aseguran un aumento de confianza y credibilidad, además de unos precios bastante asequibles. Según un artículo de El País, “la compra de seguidores es un fenómeno subterráneo del que se habla poco, pero que va a más”. Conseguir más seguidores, más visitas y más fans es, desde ya hace tiempo, una obsesión para muchas marcas. El crecimiento de seguidores en la red es lento, pero las compañías quieren resultados satisfactorios lo antes posible. La mayoría de los seguidores que se consiguen con esta práctica son cuentas que no gestiona nadie y que se siguen unas a otras. De modo que, en realidad, la empresa recibe el mismo retorno que antes de pagar por este servicio. He ahí el gran dilema: ¿qué queremos: millones de seguidores o clientes de calidad con un alto nivel de compromiso con la marca? Al final, quienes darán un retorno económico a la empresa y hablarán de ella, son los últimos.