7 errores frecuentes de las empresas en Social Media

Las redes sociales ofrecen a las marcas una oportunidad única de establecer una relación directa con usuarios y clientes. Por este mismo motivo es tan importante que se lleve a cabo una buena estrategia de marketing digital. Se debe planificar adecuadamente la presencia de la marca online y, a pesar de que durante todo este tiempo las empresas, las marcas y el networking a nivel profesional han crecido mucho en este aspecto, aún se cometen fallos. Por eso te desvelamos los 10 errores más frecuentes que suelen cometer las empresas y las marcas según su gestión social media, para que los conozcas y así puedas evitarlos: 1. No definir objetivos Este es el error más grave pero el más común en las marcas y empresas. No solo se tiene que estar presente en las redes sociales para que si te buscan te puedan encontrar, sino que debemos marcar unos objetivos específicos para que nuestras visitas se conviertan en nuevos clientes o fidelicen los que ya nos siguen. Por este motivo, debemos marcarnos una meta y perseguirla mediante una buena estrategia de marketing. 2. No seleccionar adecuadamente las redes sociales Cada red social es independiente y tiene funciones específicas, así que no todas las redes sociales sirven para todas las marcas. Dependiendo del tipo de marca o producto que vendemos, del tipo y la cantidad de clientes que tenemos, de las características del contenido que proporcionamos, de la manera que se consume este tipo de información... Aunque cuando más presencia tengamos online, más bien posicionados estaremos en los buscadores pero aún así, es preferible gestionar dos redes sociales con constancia y calidad, creatividad y originalidad; que no estar presentes pero ser el blanco de las críticas. En Career Services de La Salle Alumni te ofrecemos asesoramiento sobre las redes sociales que necesitas para encontrar trabajo. 3. No diseñar una estrategia de comunicación Marcar una estrategia antes de empezarla es básico. Por eso, tendremos que decidir a priori un tono específico con el que nos dirigiremos a nuestro público para captar su atención, escoger los tópicos que son de interés para nuestra comunidad y en referencia a las redes sociales también tenemos que escoger las plataformas que usaremos (tal y como hemos comentado en el punto anterior) al mismo tiempo que debemos determinar su frecuencia. 4. No actualizar oportunamente los perfiles Como ya hemos comentado, estar presentes es importante pero más aún es la frecuencia, estar al día y mantener las redes sociales actualizadas. Aún así, tan importante es ser activo en las redes como no saturar el timeline de tus seguidores porque es en ese momento en el que te arriesgas a merecerte un unfollow. En Twitter, por ejemplo, las marcas deberían mandar un máximo de 7 tuits al día para estar presentes sin agotar a tus seguidores. En el caso de que tu comunidad pertenezca a diferentes partes del mundo con distintos horarios, el mejor momento para que todos te vean es de 13.00h a 17.00h. 5. No centrar las ideas en el consumidor La comunicación 2.0 crea un feedback y necesita de los usuarios para que cobre sentido. Nuestra marca no puede ser un conjunto de publicaciones que se mandan a nuestros seguidores sino que se debe conseguir una reacción por su parte. Los usuarios tienen la necesidad de intervenir en nuestro producto y debemos hacerles sentir cómodos para que lo hagan. 6. No monitorizar ni medir los resultados De nada sirve crear y difundir contenidos sino conocemos sus consecuencias y llevamos un control de su feedback. Por este motivo existen muchas herramientas gratuitas que ofrecen este control y así se puede tanto conocer lo que se debe reforzar como lo que más gusta a nuestros seguidores. 7. No invertir de la manera adecuada Aunque sí es cierto que anunciarnos en los medios offline supone un mayor gasto económico, Internet no es ni barato ni fácil pero sí es más eficaz: por menos dinero conseguimos más resultados palpables. Por eso mismo, todas las acciones online que se realizan deben compartir un objetivo común y no estar aisladas las unas con las otras.