Arquitectos responsables para ciudades inteligentes

El estallido de la burbuja inmobiliaria no solo ha dañado nuestros bolsillos, también ha dejado tras de sí un panorama urbanístico desolador, fruto de años de edificación irresponsable. Necesitamos una nueva generación de arquitectos e ingenieros de edificación, comprometidos con el medio ambiente y la urbanización sostenible. Sílvia Sasot, profesora de Urbanismo Sostenible en La Salle Campus Barcelona, describe la situación con brillantez y propone un cambio colectivo de mentalidad en esta columna de opinión publicada en La Vanguardia:
Generación 'smart' Nuestras ciudades carecen de sueños, formando parte de un territorio hiperconstruido que ha entrado en coma. Es triste contemplar el resultado de estos años de locura, pero a pesar de la melancolía tenemos que descubrir cómo renacer después del huracán financiero e inmobiliario. Ahora que ya se cumplen 20 años de los Juegos Olímpicos ilusiona pensar que existió una fuerza colectiva entre instituciones y ciudadanos capaz de levantar un gran proyecto, pero esta receta ya no vale. Quizás se han acabado las grandes transformaciones, las grandes soluciones a corto plazo y tenemos que aprender a pensar en pequeño y a largo plazo. En el año 1987 varias naciones elaboraron para la ONU el informe Brutland, donde se describió el concepto de desarrollo sostenible como aquel que satisface las necesidades del presente sin comprometer las necesidades de las futuras generaciones. ¡Existe un estudio inglés del 2008 que indica que si todos los habitantes del planeta viviesen como un ciudadano británico necesitaríamos tres planetas para abastecernos! ¿Y qué podemos hacer? En primer lugar entender que la sostenibilidad es un camino hacia la gestión eficiente del territorio y los recursos naturales que requiere la participación activa de ciudadanos, profesionales y empresas con conocimientos punteros que tengan el apoyo de políticas públicas, instituciones y recursos financieros. Producción de energía a partir de fuentes renovables próximas a los puntos de consumo, transporte urbano eficiente, edificios de baja demanda energética, espacios públicos de calidad, gestión eficiente del agua, reciclaje completo de los residuos, consumo de productos de proximidad y un largo etcétera para pasar al paradigma de la ciudad sostenible, como ya se ha propuesto Copenhague, que aspira a ser declarada ciudad neutral en emisiones de carbono en el año 2025. ¿Y las smart cities? Es un concepto que pretende describir las ciudades que utilizan las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC) para ser más eficientes. Normalmente el mercado hace una aproximación muy tecnológica a las TIC y a menudo parece que se pretenda automatizarlo todo cuando lo que hace falta es resolver necesidades mucho más básicas. No obstante, internet tiene un potencial increíble como mecanismo socializador y permite formas de creación colectiva y consumo colaborativo como el sharing, es decir, plataformas de proyectos para la comunidad que favorecen la transparencia y la participación que ya han hecho posible que los ciudadanos islandeses puedan participar en la creación de una nueva Constitución en línea. Ya tenemos las herramientas y conocimientos necesarios para construir ciudades inteligentes, ahora necesitamos a las personas que apuesten por vivir en ellas de manera más equitativa y respetuosa. Es el momento de la generación smart.
Sílvia Sasot trabaja como arquitecta en SAAS, un despacho de arquitectura especializado en eficiencia ambiental y responsabilidad social. Además es profesora de Urbanismo Sostenible en La Salle Campus Barcelona. ¿Te interesa el tema? Pide más información sobre nuestro Grado en Arquitectura, sobre el Postgrado en Arquitectura Medioambiental y Urbanismo Sostenible o sobre el Máster en Arquitectura Sostenible y Eficiencia Energética.