A prueba de usuarios

Y llegó al fin…el cuarto módulo, el módulo en el que podríamos comprobar si nuestro prototipo estaba hecho a prueba de usuarios.
El objetivo del cuarto módulo es diseñar todo un plan de test para a posteriori, poder llevarlo a la práctica. Para ello, definimos qué tests considerábamos que nos iban a dar los resultados más interesantes en base al tipo de métricas que buscábamos obtener. Con dichos resultados pretendíamos respaldar las decisiones tomadas durante la fase de prototipado o modificarlas en caso de que los resultados obtenidos no fueran los esperados.
Consideramos oportuno diseñar un plan de test basado en: un cuestionario, una batería de tareas que el usuario puede tener que llevar a cabo con cierta frecuencia durante su jornada laboral y en un pocket BLA. Con el cuestionario buscábamos definir un poco más el perfil de la muestra seleccionada y con el test de tareas pretendíamos no sólo detectar todos aquellos posibles fallos de diseño, sino que además queríamos que el usuario entrase en contacto con la nueva plataforma para poder aplicar después el pocket BLA.
Con el plan de test definido y el prototipo preparado nos pusimos en marcha. Primera parada: las oficinas del cliente! y sí…eran tan azules como pensé que serían!
En estas oficinas nos esperaban 5 usuarios. Era la primera vez que teníamos que realizar un test de este tipo y además en “territorio enemigo”, nada de laboratorios. Por suerte contábamos con herramientas de guerrilla que nos permitieron gravar todo el test, por si acaso necesitábamos repasarlo más tarde. Una vez finalizado el test con estos 5 usuarios, concretamos un segundo test con otros 3. Esta vez de la Administración Pública y en su propia casa, en un Ayuntamiento! Toda una experiencia!
Aprendí que mientras el usuario está realizando las tareas, el facilitador para mantener su neutralidad y no dirigir al usuario se encuentra en la situación de tener que repetir las mismas pocas frases una y otra y otra vez…¿En qué estas pensando? ¿Qué estas mirando? ¿Qué harías si yo no estuviese aquí? ¿Qué estas intentando hacer ahora?,etc. pudiendo añadir bonus tipo: aaaaha, mmmmmh, incluso aaaammmh. En fin, hay que tener mucha paciencia y tolerancia para ser facilitador de un test, además de ser requisito indispensable el saber poner una buena cara de “pocker” para no reír/llorar y que el usuario se percate de nuestro estupor ante alguna de sus acciones.
Finalizada la fase de recolección de datos pasamos a la fase de análisis. Números, tablas y más números…quién dijo miedo! Y ya para terminar, interpretar todos estos datos para ofrecer unas conclusiones que apoyen nuestra propuesta de prototipo o que nos sirvan para ver qué modificaciones debemos aplicar para ofrecer un prototipo final lo más adaptado posible a las necesidades del usuario, ya que al fin y al cabo todo esto lo hacemos por él.
Y ahora, a esperar al módulo 5. Esto ya se acaba!
PUX – User Experience Postgraduate
Postgrado en usabilidad, accesibilidad y experiencia de usuario
La Salle Campus BCN – Universitat Ramon LLull