02 Mayo 2024 | Publicado por angela.tuduri
Ondas electromagnéticas y salud | Desmintiendo mitos

En la era digital, nos rodeamos de dispositivos electrónicos que emiten ondas electromagnéticas (CEM), desde teléfonos móviles y torres de telefonía, hasta electrodomésticos y redes Wi-Fi (entre otros).
A medida que aumenta nuestra dependencia de estas tecnologías, también lo hacen las preocupaciones sobre los posibles efectos en la salud.
En este artículo, desmontamos algunos de los mitos más comunes sobre las ondas electromagnéticas y la salud. ¡Sigue leyendo!
¿Qué son las ondas electromagnéticas?
Las ondas electromagnéticas son un tipo de energía propagada a través del espacio en forma de campos eléctricos y magnéticos oscilantes. Estas ondas pueden variar en frecuencia y longitud, abarcando desde rayos gamma de alta energía hasta ondas de radio de baja energía.
Son una parte fundamental de la naturaleza y se encuentran en diversas formas, desde la luz solar que ilumina nuestro planeta hasta las señales de radio que utilizamos para comunicarnos.
Estas ondas son invisibles al ojo humano, pero desempeñan un papel crucial en una amplia gama de aplicaciones tecnológicas, desde la transmisión de datos inalámbrica hasta la generación de energía eléctrica.
Tipos de ondas electromagnéticas
- Ionizantes: Estas ondas tienen suficiente energía para ionizar átomos y moléculas, lo que puede causar daño celular y aumentar el riesgo de cáncer. Algunos ejemplos son rayos X y rayos gamma.
- No ionizantes: Estas ondas, como las generadas por dispositivos electrónicos y redes inalámbricas, no tienen suficiente energía para causar ionización; por lo que son mucho menos peligrosas para la salud.
- Desarrollo de enfermedades: Uno de los mitos más extendidos es que la exposición a ondas electromagnéticas de dispositivos como teléfonos móviles y antenas de telefonía puede causar cáncer.
- Otros problemas de salud: Se ha especulado sobre otros relacionados con la exposición a ondas electromagnéticas, como dolores de cabeza, fatiga y trastornos del sueño si se mantiene el teléfono móvil cerca mientras se duerme. Aunque algunas personas pueden experimentar estos síntomas, la evidencia científica no ha establecido una relación causal con la exposición a estas ondas.